Cadena de resultados: de un documento de intenciones a resultados medibles
Sube el documento y se ordenan los componentes que ya están dispersos en el texto: objetivo, acción, producto, resultado. Lo que falte se propone a partir de lo que dice para que valides. Cada cadena termina en un indicador con su fórmula y sugiriendo las fuentes de datos que necesitas para calcularlo.
- Se distingue lo que dice tu documento de lo que se propuso
- Cada componente con la página de donde sale
- Los indicadores con fórmula y fuentes de datos
No hace falta autorización de nadie: es un archivo tuyo y tu navegador.
Una cadena por objetivo
Un programa suele perseguir varios objetivos independientes, pero necesarios y dependientes entre sí. Un plan de vivienda que además crea un registro de déficit habitacional no está usando el registro para construir casas: lo usa para saber dónde hacen falta. Y si además promueve el empleo local, eso es otra cosa más.
Cada uno de esos objetivos vuelve como su propia cadena, con sus acciones y sus indicadores. No se inventa un objetivo general que los reúna, porque eso ordenaría el documento a costa de afirmar una subordinación que el programa no tiene.
Cada componente vuelve marcado de una de tres maneras: lo dice tu documento, con la página; se propuso a partir de tu documento, con el fragmento del que se dedujo; o lo respondiste tú. Donde la cadena pasa de lo escrito a lo propuesto hay una línea, y se ve.
Los elementos faltantes se muestran
Se declaró y nadie lo persigue
Tu documento se compromete con algo y no pone ninguna actividad para desarrollarlo. Aparece como cadena propia, con el objetivo citado y todo lo demás vacío.
No se propone ninguna meta
«Aumentar 20%» desde qué. Si tu documento no trae el punto de partida, la cadena se queda en el indicador y dice qué habría que medir primero.
Tu documento se contradice
Se muestran las contradicciones para que decidas.
Lo que se define en otro lado
Si el documento dice que los montos y plazos se fijan en un convenio posterior, eso no es una ausencia y no se trata como tal.
Con fórmula y señalando qué datos hacen falta
Un indicador que es solo un nombre no se puede calcular. Cada uno vuelve con una fórmula sencilla que relaciona variables y con cada variable declarada por separado: si el dato ya existe y quién lo produce, si lo va a producir el propio programa, o si hay que construirlo y con qué.
Esa distinción es la parte que más suele faltar. Una fórmula suele tener un término que ya se mide y otro que no, y saber cuál es cuál es la diferencia entre un indicador que se puede empezar a reportar el mes que viene y uno que necesita un relevamiento antes.
Los indicadores cuelgan del resultado esperado. Contar cuántos barrios se cubrieron dice que la acción se hizo, no que algo haya mejorado, y confundir las dos cosas es lo que hace que un tablero de seguimiento no sirva para decidir nada.
Quien tiene que darle forma a lo que ya está escrito
Programas y planes de gobierno
Un programa que se aprobó por resolución y describe actividades, y ahora hay que reportar avances contra algo.
Proyectos con financiamiento
El donante pide un marco de resultados y lo que hay es la propuesta con la que se presentó el proyecto.
Diagnósticos y evaluaciones
La reconstrucción de la lógica de intervención que abre toda evaluación hecha en una tarde y con la cita de cada cosa.
Antes de comprometer indicadores
Ver qué se puede medir de verdad con los datos que hay antes de firmar un tablero que después no se puede llenar.
Tres pasos, y tú decides qué queda
- Subes el documento o pegas su texto. Un .docx o un .pdf con texto. Si es un escaneo, conviene pegar el texto: se avisa cuando el archivo no se pudo leer, en vez de trabajar sobre la mitad.
- Se ordena lo que ya está escrito. Cada componente con su cita. Lo que no es un peldaño —principios, criterios de focalización, fundamentación legal— queda a la vista con el motivo por el que no lo es.
- Se completa hasta los indicadores. Cada cadena por separado, para que no se mezclen. Lo propuesto queda marcado y se puede corregir: lo que corrijas pasa a ser tuyo.
La cadena la firmas tú. Nada de lo que se propone tiene autoridad propia: sirve para que puedas discutirlo con tu equipo y defenderlo ante quien te lo pida.
Sí, y es el caso más común.
Propone y marca lo propuesto. Lo que no hace es contradecir tu documento.
Se pregunta, pero igual se propone. Una cadena que se detiene en una pregunta te deja sin nada. La pregunta dice qué cambiaría de la cadena según lo que respondas.
Prueba con el programa que tengas a mano
Sube el documento y mira qué cadena sale, y dónde tu documento se queda corto.