Analiza las preguntas abiertas de tu encuesta sin leerlas una por una
Subes la planilla, eliges la columna, y las respuestas quedan agrupadas en categorías con sus citas textuales. Cada categoría vuelve con el número de caso, así que se pega a tu base como una columna más y se cruza con el resto de la encuesta.
- Encuentra sola cuál es la columna abierta
- Se revisan categorías, no respuestas individuales
- Vuelve a tu base como una variable más
De la planilla a la variable nueva
Cuatro pasos, y en ninguno hay que preparar el archivo antes.
La planilla como salió del formulario
Excel o CSV, sin recortar nada. HILO busca cuáles son las columnas abiertas y te las ofrece. El criterio no es el nombre: mira que las respuestas sean casi todas distintas y que tengan texto de verdad, así no confunde el identificador de caso con una respuesta ni el enunciado de una escala con una pregunta abierta.
Las categorías salen del material, no de una lista previa
Se leen las respuestas y se proponen categorías con nombre propio, no palabras sueltas. Una misma respuesta puede caer en dos, que es lo normal: el que se queja se queja de tres cosas a la vez.
Se decide por categoría, no respuesta por respuesta
La lista de categorías con cuántas respuestas tiene cada una. Se acepta, se renombra, se funde con otra o se descarta. Adentro de una categoría se sacan las que no pertenecen. Con cuatro mil respuestas el trabajo es casi igual que con cien, porque el número de categorías se satura.
Una columna nueva para tu base
La tabla de categorías, las citas con su caso, y la columna para pegar a la planilla por el identificador.
Queda escrito cómo se llegó a esas categorías
Recodificar una pregunta abierta a mano deja un resultado sin historia: nadie puede reconstruir por qué esas categorías y no otras. Acá queda anotado cuántas asignaciones propuso la máquina, cuántas confirmaste y cuántas rechazaste, categoría por categoría. Cuando un evaluador, un cliente o un contador pregunte cómo se construyó la clasificación, la respuesta es un archivo y no una explicación oral.
De tu base se guarda una sola columna
Se almacena la columna abierta que elegiste y nada más. El resto de la planilla ni siquiera llega a guardarse, así que los nombres, correos y demás datos de las otras columnas no salen de tu equipo. Para exportar la base con la columna nueva se vuelve a elegir el archivo y el pegado ocurre en tu navegador. En una encuesta con consentimiento informado detrás, eso no es un detalle técnico.
Y si vas a compartir la base entera, antes puedes quitarle los identificadores, incluidos los documentos y correos escritos dentro de las respuestas abiertas.
La planilla tal como la exporta tu formulario: Excel o CSV. No hay que preparar nada ni recortar columnas. HILO busca cuáles son las preguntas abiertas y te propone la edición.
Ninguna. Lo que se revisa es la categoría, no la respuesta. Ves la lista de categorías propuestas y decides sobre cada una: la aceptas, la renombras, la fundes con otra o la descartas. Recién adentro de una categoría miras las respuestas asignadas, y ahí solo sacas las que no pertenecen.
Tres archivos. La tabla de categorías con cuántas respuestas tiene cada una. Las citas textuales con el número de caso de cada una. Y una columna nueva para pegar a tu base, que convierte la categoría en una variable más y te deja cruzarla con el resto de la encuesta.
El modo de edición está apagado cuando el material es una encuesta. La respuesta de un encuestado es el dato: si se toca, se pierde la trazabilidad.
No. Se guarda solo la columna abierta que elegiste, que pesa unos cientos de kilobytes. El resto de la planilla ni siquiera se almacena, así que los datos personales de las demás columnas no salen de tu equipo. Cuando quieras exportar la base con la columna nueva, se vuelve a elegir el archivo y el pegado ocurre en tu navegador.
Queda anotado cuántas asignaciones propuso la máquina, cuántas confirmaste y cuántas rechazaste, por categoría. Eso es lo que hace reproducible el análisis cuando alguien pregunta cómo llegaste a esas categorías.
Pruébalo con tu propia encuesta
Sube la planilla, elige la columna abierta y mira las primeras categorías. En diez minutos sabes si te sirve.