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Calculadora de kappa de Cohen y alfa de Krippendorff

Pega tu planilla de codificación y obtén el coeficiente que corresponde a tus datos, con su intervalo de confianza y una tabla que muestra en qué categorías se concentra el desacuerdo.

  • Kappa de Cohen, ponderada, de Fleiss y alfa de Krippendorff
  • Admite casillas vacías y cualquier cantidad de codificadores
  • Se calcula en tu navegador: no se sube nada

Tus datos

Una fila por unidad codificada, una columna por codificador. Copia el rango en tu planilla y pégalo acá. Las casillas vacías se toman como «sin codificar».

Orden detectado. Usa las flechas si no es el correcto.

Todavía no hay nada que calcular.

Pega tu tabla a la izquierda y presiona Calcular. Si quieres ver primero cómo funciona, carga uno de los dos ejemplos.

La calculadora elige la medida que corresponde a tus datos y muestra también las demás, para que puedas informar la que te pidan.

Qué medida corresponde

Tres preguntas deciden el coeficiente

Cuántos codificaron, si codificaron todo, y si las categorías tienen un orden. La calculadora aplica esta regla sola, pero conviene saber por qué elige lo que elige.

Tus datosMedida principal
Dos codificadores, todos codificaron todo, categorías sin orden Kappa de Cohen
Dos codificadores, categorías ordenadas Kappa ponderada, lineal o cuadrática
Tres o más, todos codificaron todo Kappa de Fleiss
Cualquier cantidad, con casillas vacías Alfa de Krippendorff

Alfa sirve en los cuatro casos, y por eso se muestra siempre. Las otras tres son casos particulares suyos: cuando los datos son completos, dan valores muy parecidos. La diferencia aparece con casillas vacías, donde kappa descarta la unidad entera y alfa la conserva ponderándola por cuántos la codificaron.

La pregunta que trae a casi todos acá

Esto no mide el acuerdo entre tú y un modelo de IA

Por qué no, aunque el número salga igual

Los tres coeficientes suponen dos codificadores independientes. La corrección por azar consiste, justamente, en descontar el acuerdo que se habría producido si cada uno hubiera decidido por su cuenta.

Cuando una IA propone una codificación y tú la revisas, esa independencia no existe: viste la propuesta antes de decidir. El número que sale mide cuánto aceptaste, no cuánto coincidieron dos juicios separados. Un valor alto puede significar que el modelo codificó bien, o que revisaste con poca atención, y el coeficiente no distingue entre las dos cosas.

Lo que sí se puede informar es la tasa de revisión: qué proporción de lo que propuso el modelo terminaste cambiando. Es un dato honesto, se calcula sin supuestos y describe exactamente lo que pasó.

Y si necesitas un coeficiente de verdad, hay una forma de obtenerlo: codifica una muestra a ciegas, sin ver la salida del modelo, y compara recién después. Ahí los dos juicios son independientes y la medida vuelve a significar lo que dice medir.

Cómo se lee el resultado

Los cortes son convenciones, no umbrales estadísticos

La tabla que casi todo el mundo cita es la de Landis y Koch, de 1977. Se usa tanto que conviene conocerla, pero sus propios autores no la respaldaron con evidencia.

ValorEtiqueta de Landis y Koch
Menos de 0,00Peor que el azar
0,00 a 0,20Leve
0,21 a 0,40Aceptable
0,41 a 0,60Moderado
0,61 a 0,80Considerable
0,81 a 1,00Casi perfecto

Dos advertencias antes de usarla. La primera: el valor depende de cuántas categorías tenga tu libro de códigos, y con pocas categorías el mismo trabajo da un número más alto, así que dos estudios con distinta cantidad de códigos no son comparables por su etiqueta. La segunda: para análisis de contenido, Krippendorff propone un criterio más exigente y mejor argumentado, 0,80 para sacar conclusiones y 0,667 como piso para resultados que se presenten como provisorios. Informa siempre el coeficiente con su intervalo y la cantidad de unidades.

Preguntas frecuentes

Depende de tres cosas: cuántos codificadores hay, si todos codificaron todas las unidades y si las categorías tienen un orden. Con dos codificadores, datos completos y categorías sin orden, kappa de Cohen. Con tres o más y datos completos, kappa de Fleiss. Si hay casillas vacías, alfa de Krippendorff, que es la única de las tres que no descarta esas unidades. Si las categorías están ordenadas, la versión ponderada de kappa o el alfa ordinal, porque confundir «bastante» con «mucho» no es lo mismo que confundir «bastante» con «nada». La calculadora aplica esta regla sola y muestra igual las demás medidas.

No, y conviene decirlo con claridad porque es la pregunta más frecuente. Estos coeficientes suponen dos codificadores independientes. Si viste primero la propuesta del modelo y después decidiste, ya no eres independiente de ella: el número que salga mide cuánto aceptaste, no cuánto coincidieron dos juicios separados. Lo que sí puedes informar es la tasa de revisión, es decir qué proporción de lo propuesto cambiaste. Si de verdad quieres un coeficiente, hay una forma de obtenerlo: codifica una muestra a ciegas, sin ver la salida del modelo, y recién después compara. Ahí la independencia existe y la medida vuelve a significar algo.

Sí, con alfa de Krippendorff. Kappa de Cohen y kappa de Fleiss necesitan que todos los codificadores hayan codificado todas las unidades, así que descartan las unidades incompletas. Alfa las conserva: pondera cada unidad según cuántos la codificaron, y solo deja afuera las que tienen una sola codificación, porque con un valor único no hay nada que comparar. La calculadora te dice cuántas unidades descartó cada medida.

No hay un corte con fundamento estadístico. La tabla que casi todos citan es la de Landis y Koch de 1977, que llama «considerable» al tramo de 0,61 a 0,80, pero sus autores no la respaldaron con evidencia: es una convención. Krippendorff propone un criterio más exigente y más argumentado, 0,80 para concluir y 0,667 como piso para resultados provisorios. Además el valor depende de cuántas categorías uses: con pocas categorías el mismo trabajo da un número más alto. Conviene informar el coeficiente con su intervalo y la cantidad de unidades, y no apoyarse solo en la etiqueta.

No. Todo el cálculo ocurre en tu navegador, en tu computadora. La página no envía lo que pegas a ningún lado, no guarda nada y funciona sin conexión una vez cargada. Puedes comprobarlo abriendo la pestaña de red de las herramientas del navegador mientras calculas: no hay ninguna petición.

Los dos son defendibles y dan valores muy parecidos. Se diferencian en cómo estiman el acuerdo esperado por azar: kappa de Cohen usa las marginales de cada codificador por separado, así que tolera que uno use una categoría mucho más que el otro; alfa usa una distribución común y corrige por el tamaño de la muestra. Si vas a comparar contra estudios previos, informa el coeficiente que ellos usaron. Si tienes que elegir uno solo para todo tu trabajo, alfa se aplica sin cambios cuando después sumes un tercer codificador o aparezcan casillas vacías.

Porque kappa tiene una fórmula cerrada para su error estándar, publicada por Fleiss, Cohen y Everitt en 1969, y alfa no tiene una equivalente que sea confiable. El propio Krippendorff recomienda estimar el intervalo por remuestreo. Acá se hace remuestreando las unidades mil veces y tomando los percentiles 2,5 y 97,5, que es lo que hacen las implementaciones habituales. Por eso el intervalo del alfa puede cambiar de manera mínima entre dos cálculos con los mismos datos.

El acuerdo se mide sobre lo que codificaste

HILO reúne los fragmentos de cada tema a lo largo de tus documentos, con la página de cada uno, para que los codifiques y los edites juntos.